Un centro de entrada de ensueño, elaborado con mármol ónix verde pálido, un material poco común. Sus suaves vetas de color verde lechoso y su piedra translúcida brillan como jade congelado, combinados con pilares esculturales cónicos que crean una silueta ligera y etérea. No se trata solo de una consola, sino de una obra de arte funcional que aporta un lujo sereno y orgánico a cualquier espacio moderno o minimalista.




